Kike Castelló Javaloyes
Kike forma parte de nuestra hoguera desde el mismo día en que nació. Proviene de una familia profundamente ligada a nuestra comisión, ya que su yaya, sus padres, su hermano, sus tíos y sus primas forman parte activa de esta gran familia sagradita.
Por sus venas corre auténtica sangre festera. Representa la tercera generación de una saga de grandes sagraditos que han trabajado y sentido nuestra foguera con una pasión inmensa. Su yayo Antonio fue uno de esos referentes inolvidables: un gran comisionado que dedicó años de esfuerzo y trabajo incansable por nuestra hoguera, dejando una huella imborrable en todos aquellos que tuvieron la suerte de conocerle. Una persona querida y admirada por toda la comisión, y que seguirá siempre presente en nuestro recuerdo y en nuestro corazón.
Tanto su yaya como su mamá fueron magníficas representantes de nuestra foguera, llevando siempre nuestro escudo con orgullo y defendiendo nuestros colores con elegancia y sentimiento. Su papá, además de trabajar intensamente por nuestra comisión, también lo hace por las fiestas oficiales de nuestra ciudad desde la Federació de les Fogueres de Sant Joan, demostrando día a día su compromiso con la fiesta.
Todos ellos son grandes referentes para Kike, quienes han conseguido transmitirle un amor incondicional por las Hogueras y unas ganas inmensas de seguir luchando y trabajando por su foguera.
Con tan solo ocho años, Kike disfruta intensamente de todos los actos que organiza nuestra comisión, participando siempre de manera activa y con enorme ilusión. Entre sus aficiones destacan el balonmano y la natación, aunque también le encanta pintar, crear inventos y dejar volar su imaginación junto a su hermano pequeño Jorge, a quien adora profundamente.
Es un niño noble, cariñoso y de corazón inmenso, siempre dispuesto a compartir su alegría con quienes le rodean. Su gran pasión son las Hogueras y, como buen hijo de su padre, siente verdadera admiración por el monumento en todas sus fases: desde el boceto inicial hasta su construcción final. Disfruta creando pequeñas hogueras con corcho, plásticos o cualquier material que tenga a su alcance, demostrando ya desde pequeño una creatividad y una ilusión muy especiales.
Sueña con convertirse algún día en constructor de hogueras, motivo por el cual vive con especial emoción la Plantà, al representar el inicio de la fiesta y el momento en el que el monumento cobra vida. Del mismo modo, la Cremà ocupa un lugar muy importante para él, ya que simboliza la culminación de todo un año de trabajo, esfuerzo e ilusión.
Otra de sus grandes pasiones es el baile, una actividad con la que consigue dejar atrás toda su timidez. Sobre el escenario se transforma por completo y brilla con luz propia, disfrutando especialmente de todos los actos relacionados con el área artística de nuestra hoguera, como buen sagradito.

